domingo, 19 de octubre de 2008

martes, 14 de octubre de 2008

Hombres-anuncio



Gracias al cambiante humor político de Pedro J., pudimos ver el pasado 10 de octubre en la portada de El Mundo una muestra de la actitud contradictoria de nuestros políticos respecto a la publicidad. Cualquiera se mete con los grandes, sean hombres-anuncio como Fernando Alonso, sean empresas poderosas como las que lleva en su traje.

Ya puestos, deberíamos animar al señor alcalde a pone freno a la contaminación visual que provoca la publicidad en todas las esquinas de su ciudad.

PD.
Al día siguiente El País publicó este interesante reportaje de María R. Sahuquillo: ¿Vetados por dignidad? ¿O por estética?.

lunes, 13 de octubre de 2008

Diferentes formas de representar realidades semejantes



Éstas son las portadas de El País y ABC del miércoles 8 de octubre. Te propongo que las analices y compares las imágenes presentes en su uso al servicio de la información. Ten en cuenta lo que las dos noticias en común: el traumático problema de las migraciones, en un caso forzadas por un problema político, y en otro por uno económico. ¿Qué respuesta (emotiva) provocan en el lector?


PD.
El martes 14 ABC, en contraste con la de imagen de arriba, humaniza su portada. A cada uno lo suyo. Nos sirve, a la vez, para comprobar de nuevo la tremenda importancia de la imagen de los niños para humanizar situaciones. Berlusconi, por ejemplo, no pondría esta portada en sus diarios.


miércoles, 8 de octubre de 2008

Interesado reportaje sobre la publicidad en El País


Con el título "La publicidad no está para educar", apareció el pasado 15 de septiembre un interesante reportaje sobre la publicidad en El País.

Conviene leerlo para apreciar los límites de los medios respecto a la mano que les da de comer. Medios y publicidad viven unas relaciones sinérgicas, que les hace imprescindibles mutuamente.
Todo ello venía a cuento de una directiva de Bruselas que pretendía acabar con el cuento ecológico de los fabricantes de coches.

La sagaz periodista juega a reportera neutral, dando aparentemente la palabra a todos los sectores, pero el disfraz de Doña Poncia Pilatos se pone en evidencia, empezando por el títular, la entradilla y los ladillos, y terminando con el juego del bocata, que neutraliza los 3-4 párrafos centrales con la opinión de los partidarios del control social, trufándolos bien por arriba y por abajo con abundantes cuestionamientos críticos de la norma. Son de los que "Pese a la existencia de estos controles, no todos confían en la autorregulación".

"Mientras la idea complace a ecologistas y asociaciones de consumidores, la industria, los anunciantes y los editores están soliviantados. La perciben como un zarpazo a la autorregulación y ven avecinarse un celo proteccionista que va mucho más allá de la obligación de informar al consumidor"

Hay una magnífica perla, puro cinismo, digna de un análisis pausado:

"Partimos de un principio", dice Jaime Gil Robles, presidente de la Federación Española de Bebidas alcohólicas y Espirituosas (FEBE). "La publicidad no es buena o mala". Añade: "Hay mucha demagogia, sobre todo por parte de las autoridades. Parece que inducimos al mal comportamiento. Hay que conjugar el objetivo del anuncio, que es vender, y la responsabilidad, por lo tanto no es necesario que intervenga el Estado, porque promovemos un consumo responsable. El nuestro es un sector hiperregulado. El argumento de la Administración es 'como no puedo evitar que los menores beban, prohíbo la publicidad de bebidas de más de 20 grados'. ¿Han dejado de beber los menores? No. Ocurre algo similar con la obesidad infantil. Si los padres van al supermercado y compran todo lo que tiene grasa... Con represión no se arreglan las cosas, y para un Gobierno es más fácil culpar a las empresas que a los ciudadanos. Si además de autorregular o incluso corregular, hay más restricciones y encima se pide a la publicidad que eduque, perdemos libertad"


Conclusiones interesadas:

- La publicidad no está para educar (pero sí para desinformar, distorsionar y manipular las conciencias).
- Quienes tienen que educar son los padres y la escuela (y ellos son los culpables de todo y más, por supuesto).
- La publicidad no tiene nada que ver con el gravísimo problema del alcoholismo entre los jóvenes. (es más, promueven un consumo responsable)



PD:
Cuando se publica este post ya sabemos que la directiva de la UE no ha prosperado. Faltaría más: para eso están los poderes mediáticos y el peso de sus más apreciados clientes. Este artículo sólo era una cuña de presión más.

miércoles, 1 de octubre de 2008

El punto de vista

Esta semana estamos trabajando en clase de CC.SS. de 4ºESO la importancia de los medios de comunicación y la imposibilidad de utilizar conceptos como "objetividad". Siembre habrá un número infinito de posibles puntos de vista. En el caso de la imagen, su aparente objetividad se ve matizada, a veces de forma decisiva, con una elección u otra.

Cuando estábamos en clase de 4ºC comentando los diferentes puntos de vista que desde cada pupitre se tiene sobre el profesor en clase (unos me veían sólo una oreja y otros sólo la otra), las portadas del día nos dieron la oportunidad de reflexionar sobre ello y valorar la relación del punto de vista con la preferencia de cada diario sobre uno u otro de los dos candidatos a la presidencia de los EE.UU.:

Nótese cómo El País y El Mundo, aún utilizando la misma fotografía, tienen diferente encuadre, concediéndole El Mundo una mayor presencia a McCain